Traducción
para español:
Néstor Antonio Pardo Rodriguez
(Universidad
Nacional de Colômbia)
Hay
una relación estrecha entre lectura y pensamiento, lectura y
actitud, y más estrecha aún entre rechazo y personas con
deficiencia en lectura. Las investigaciones recientes en
Psicopedagogía, señalan cierto grado de cercanía entre
problemas de lectura y delincuencia juvenil.
El
comportamiento del delincuente, en el medio escolar, en general
está asociado con alguna dificultad de aprendizaje.
Los
niños con dificultades para leer bien, casi siempre son
estudiantes aislados, que buscan superar sus limitaciones lingüísticas
con comportamientos más agresivos, rebeldes y violentos.
Los
bajos rendimientos escolares reflejan las limitaciones cognitivas
y lingüísticas de personas con deficiencia en lectura, y la
destreza en el deporte o en el arte, muchas veces pueden revelar
un sentimiento de rebeldía, que es posible perdure en la fase
adulta.
Las
personas con deficiencia en lectura son potencialmente los
estudiantes que más presentarían problemas de indisciplina en la
escuela.
Las
dificultades de lectura y la delincuencia juvenil son tipos de
problemas que caminan juntos y, por lo tanto, exigen una
intervención por parte de los agentes y autoridades educativos.
Muchos
estudiantes cometen actos antisociales, no porque sean pobres o
por ser víctimas de una privación cultural, sino porque, no
tienen un buen rendimiento escolar y presentan trastornos del
lenguaje o dificultades para leer y escribir. En cuanto mayor
grado de incultura, el niño es más propenso a la violencia, por
motivos frívolos y banales.
Los
estudiantes con dificultades de lectura y frustrados por cada
tentativa, son tentados a faltar a clase y a frecuentar compañías
poco deseables. Un estudiante que fracasa en la lectura, fracasa
también a la hora de leer un problema matemático, y es un magnífico
prospecto para la delincuencia.
La
privación de la lectura interfiere en el desarrollo de la
personalidad de los estudiantes. Un estudiante con deficiencia
lectora vive triste y deprimido, agresivo y angustiado.
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